jueves, 11 de octubre de 2012

Pispapel



Transcurría una silenciosa noche miraflorina y un joven escritor trataba de concebir  un cuento. Sin embargo se vio interrumpido por el constante maullido de un gato que estaba ubicado en la  azotea de su vecina. Envuelto en la cólera y la desesperación, decidió asomarse por la ventana contigua a la azotea  para lanzarle un pisa papel (obsequio de su abuelo). A la mañana siguiente, apenado por lo sucedido y por la pérdida de su obsequio, decidió ir a la casa vecina para recuperarlo, lamentablemente nunca lo encontró.


 Diez años más tarde, el joven miraflorino se había convertido en un reconocido escritor que en sus ratos libres se dedicaba a la recolección de objetos de extraño valor. Una tarde mientras caminaba por las calles angostas de parís decidió adentrarse en una de las tiendas donde increíblemente  encontró el dichoso pisa papel que alguna vez perdió. Invadido por la duda, decidió preguntarle al encargado y este con una cara larga le respondió:” Claro que ese pisa papel es tuyo, tú lo aventaste”.


No hay comentarios:

Publicar un comentario